Visita el Palenque en Chiapas

Palenque es uno de los primeros lugares que vienen a la mente cuando se habla de la cultura maya y de sus numerosas reliquias, que aún pueden verse en el sur de México. Hablemos de la ciudad que contiene la zona arqueológica antes de organizar su excursión, puedes comprar tus boletos de autobús y vivir la experiencia.

Palenque, en Chiapas, es un pueblo mágico situado a unas seis horas por carretera de Tuxtla Gutiérrez, a cuatro horas y media de Campeche y a unas horas de Villahermosa, la capital de Tabasco.

El verde intenso de la vegetación que invade el ambiente y la humedad que siempre flota en el aire son las primeras cosas que llamarán tu atención porque se encuentra directamente en la selva tropical.

En Palenque, ¿Cómo es el clima?

El clima de Palenque es caluroso y húmedo prácticamente todo el año, con una temperatura media de 26°C y temperaturas que alcanzan casi los 40°C en primavera. La lluvia es persistente durante el verano, así que traiga su impermeable si quiere visitarla en esta época del año.

Aunque Palenque tiene una larga historia que se remonta a la época prehispánica, la ciudad que alberga la zona arqueológica fue construida en 1567 por Fray Pedro Lorenzo de la Nada, un misionero dominico que buscaba unir a las familias chol que vivían en la Selva Lacandona. El sacerdote Antonio Solís encontró la Zona Arqueológica de Palenque hacia 1740.

Ubicación:

Villahermosa está a 2 horas, Campeche a 4:30 horas y Tuxtla Gutiérrez a 6 horas. El nuevo aeropuerto internacional de Palenque está a unos 10 minutos en coche del centro.

Palenque se encuentra en el extremo noroeste del estado. Limita al norte con Tabasco y los municipios de Catazajá y La Libertad; al este con La Libertad, el estado de Tabasco y la República de Guatemala; al sur con Ocosingo, Chilón y Salto de Agua; y al oeste con Salto de Agua y el estado de Tabasco.

Explora el pasado colonial de Chiapas.

Palenque es una pequeña ciudad con vestigios de su pasado colonial aún visibles. Déjate conquistar por su gastronomía antes de conocer sus bellezas probando los tradicionales tamales de chipiln o chaya, el shote con momo y los penchuques de shis de chicharrón; refréscate con un delicioso tascalate -bebida a base de maíz, chocolate, achiote, azúcar y canela- o un pozol.